El Nobel de Física premia a un detector de un kilómetro cúbico de hielo que escucha neutrinos del cosmos
Francis Halzen recibe, sin compartirlo, el Nobel de Física de 2026 por IceCube, el observatorio del Polo Sur que abrió la astronomía de neutrinos de alta energía.
3 min de lecturaEl 6 de octubre, la Academia Sueca anunció el Nobel de Física de 2026. El premio no se comparte, algo poco habitual en esta disciplina: lo recibe solo Francis Halzen, físico de partículas belga-estadounidense de la Universidad de Wisconsin–Madison e investigador principal de IceCube. Según la Academia, el reconocimiento es por sus contribuciones decisivas a ese observatorio y al descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico. El premio es de 12 millones de coronas suecas y la ceremonia será el 10 de diciembre en Estocolmo.
Para entender por qué importa hay que partir de la partícula. Los neutrinos casi no interactúan con la materia, así que atraviesan planetas y estrellas sin desviarse. Eso los vuelve muy difíciles de atrapar, pero también los hace mensajeros útiles: pueden traer información de fuentes lejanas y muy energéticas que la luz no revela con facilidad.
IceCube es la respuesta de ingeniería a esa dificultad. El comité lo describe como un kilómetro cúbico de hielo equipado con sensores de luz. La idea es que, de vez en cuando, un neutrino choque con el hielo y los sensores registren el rastro luminoso de esa colisión, lo que permite reconstruir de dónde venía. Según Physics Today, el observatorio nació de un esquema de experimento que Halzen propuso en 1988. Las fuentes difieren en cuándo quedó completo: el comité habla de 2011 y otras coberturas de 2010.
El resultado clave llegó en noviembre de 2013, cuando la colaboración publicó 28 neutrinos con energías de al menos 30 teraelectronvoltios que, por su energía, no podían haberse producido en el sistema solar. Halzen lo presentó entonces como la primera señal de neutrinos de muy alta energía venidos de fuera de nuestro entorno. Según la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos, los neutrinos de mayor energía detectados tenían más de un millón de veces la energía de los que se habían observado antes. Y, según la cobertura del premio, una alerta de IceCube en 2017 se asoció con el blazar TXS 0506+056, considerado la primera fuente confirmada de neutrinos de alta energía.
Conviene no exagerar lo que está resuelto. El presidente del comité reconoció que el origen de la mayor parte de estos neutrinos todavía no se ha identificado de forma definitiva. Lo que se premia es la capacidad de observarlos, no una respuesta completa sobre de dónde salen.
Qué queda de esta historia. Es un ejemplo de ciencia que depende de un instrumento enorme y de décadas de paciencia: la idea nace en 1988 y el reconocimiento llega casi cuarenta años después. Y es un recordatorio de que cada vez que la astronomía añade una forma nueva de observar el universo, aparecen preguntas que la anterior no podía plantear.
Qué mirar a continuación. Si IceCube y los telescopios de neutrinos que se construyen en otros lugares logran asociar más neutrinos a fuentes concretas, y qué dicen esas fuentes sobre los aceleradores cósmicos de partículas.
Fuentes
- NobelPrize.org: comunicado de prensa, Nobel de Física 2026
- Physics Today: Halzen recibirá el Nobel de Física 2026
- NSF: Nobel de Física 2026 por los descubrimientos de IceCube
- IceCube (2013): los neutrinos llevan a la vanguardia de la astronomía
- Nature: Nobel de Física por la detección de neutrinos cósmicos
- Scientific American: Nobel de Física 2026 a Francis Halzen